Otra de mis inquietudes de cuando tube a mi bebe era esto pero a mi bebe le sucedio hasta los cuatro meses
Ni siquiera la comunidad científica conoce las
causas del cólico del lactante. Se ha apuntado que diferentes factores
como los gases, la intolerancia a la proteína de la leche o el
temperamento del bebé, pueden incrementar estos episodios de llanto
intenso que afectan a bebés de hasta tres meses de vida. La ansiedad que
a veces asalta a los padres primerizos también favorece la aparición de
cólicos.
Los cólicos del lactante se caracterizan por un llanto instenso e inconsolable
Los cólicos del bebé, o del lactante, son largos
episodios de llanto que se producen durante los primeros meses de vida
del bebé.
Las madres sufren especialmente, pues no entienden el motivo del llanto y se sienten impotentes para consolar al bebé.
Y es que el motivo de los cólicos no está del todo claro, ni siquiera para la comunidad científica.
Existen
diferentes teorías que explican la aparición de cólicos en el bebé lactante, aunque en algunos casos pueden confluir varias causas.
A. Gases y cólicos del lactante
La
teoría más extendida, la que apoyan la mayoría de las abuelas y muchos pediatras, es que los cólicos se producen por la presencia de
gases en el aparato digestivo del bebé.
Esta teoría se fundamenta en el hecho de que, durante los episodios de cólicos, el bebé se encoge y tiene la tripa dura.
Pero, de tratarse de gases, lo normal sería que el bebé llorara
después de cada comida y sin embargo, lo común es que los cólicos se
produzcan solo una vez al día, frecuentemente por la tarde. Si el bebé
come entre 8 y 10 veces al día, ¿por qué sólo le molestan los gases al
atardecer?
Es más que posible que los gases favorezcan los cólicos del bebé. Sin embargo, nada indica que sea la única causa.
Existen
medicamentos llamados "antiflatulentos"
(contra los gases), que se promocionan como la solución definitiva para
este problema. Estudios realizados indican que los antiflatulentos no
poseen ningún efecto real, por lo que no se recomienda su uso en bebés
con cólicos.
B. Cólicos del lactante e intolerancia a la leche de vaca
Esta teoría surgió hace unos diez años con el fin de explicar el
motivo de los cólicos del lactante. Se apoya en los resultados de un
estudio, por el que se demostró que los cólicos de algunos bebés,
alimentados con fórmula infantil, disminuían al
sustituir la fórmula habitual (a partir de leche de vaca)
por otra de origen vegetal o en la que las proteínas están
hidrolizadas, es decir, fragmentadas en porciones más pequeñas y son, por tanto, más fáciles de digerir.
Esta teoría remite, de nuevo, a problemas digestivos, pues son los más frecuentes durante los primeros de vida del bebé.
La
alergia a la leche de vaca es, por su parte, la
más frecuente de todas las alergias en la infancia. Algunos bebés que
toman el pecho presentan intolerancia a las proteínas de la leche que
toma su madre. Estos casos mejoran si la madre deja de tomar leche.
Muchos niños siguen llorando a pesar de cambiarles el tipo de leche a
una de origen vegetal o hidrolizada (que además son mucho más caras).
Esto demuestra de nuevo que
no hay una única causa de los cólicos, sino más bien una confluencia de varias circunstancias.
C. Ansiedad materna y cólicos del lactante
Los primogénitos suelen ser más "llorones" que el segundo o tercer
hijo. Aunque esto no es siempre así, existe un argumento que atribuye
los cólicos del bebé primogénito a la inseguridad y las dudas de los
padres primerizos. Las grandes expectativas puestas en el hijo crean mucha ansiedad. Se desea hacerlo todo bien. Se sobrevaloran los detalles.
Aunque todo ello es perfectamente comprensible, conviene evitar la
cara negativa de este natural "perfeccionismo": el estrés, la ansiedad,
la tensión... El bebé percibirá la inseguridad de sus padres a través de
su comportamiento y ello hará que sus cólicos sean más prolongados.
Una vez más, nada apunta a que esta teoría, que explica los cólicos del bebé desde una
perspectiva emocional, sea la única y definitiva.
Además, no solo los primogénitos tienen cólicos. También pueden
padecer cólicos los bebés nacidos en segundo, tercer lugar, etc., cuyos
padres están, como es natural, más tranquilos y confiados.
D. Cólicos y temperamento: Bebés fáciles y difíciles
Se describen dos tipos de temperamento en el bebé: De unos se dice que son "bebés fáciles" y de otros que son "bebés difíciles".
Los
"bebés difíciles" tienen un horario más impredecible, son más irregulares; suelen llorar más y, cuando lo hacen, resulta más difícil calmarlos.
Los
bebés "fáciles" suelen ser tranquilos, de horario regular; se despiertan de forma apacible y, aunque lloren, se calman pronto al ser atendidos.
Los cólicos pueden estar relacionados con el
temperamento del bebé, algo que nadie ha elegido. Un bebé de pocos meses y con tendencia al llanto, difícilmente podrá "dominarse".
E. Adaptación del bebé a la vida extrauterina
El recién nacido conoce tan sólo, vagamente, un ambiente: el vientre
de su madre. La cavidad uterina es un espacio estable, en el que los
cambios son casi imperceptibles. Al nacer y pasar a la vida en el
exterior, el bebé tiene que registrar
innumerables estímulos nuevos: sonidos, luces, movimientos, contracciones de su intestino...
El recién nacido no sabe ordenar ni entender ninguno de estos
estímulos a los que el adulto está acostumbrado. La adaptación al medio
extrauterino será la primera que tendrá que realizar en su vida y,
posiblemente, una de las más duras.
La mayoría de los bebés se tranquilizan cuando son tomados en brazos.
Se cree que, de alguna manera, este contacto físico con la madre
devuelve al bebé a su "anterior vida" en el útero.
Lo cierto es que casi todos los bebés lloran un rato por las tardes a
partir de la segunda o tercera semana de vida y que la mayoría de los
cólicos desaparecen cuando el bebé desarrolla mejor su capacidad de
comunicación, alrededor de los
3 meses.
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